Ya sé que tus ojos esconden un laberinto, pero yo soy distinto a esos locos de atar

viernes, 21 de enero de 2011

Navego en los mares de tus ojos

La bala, en la sien, cerró eternamente la cremallera de mis pupilas. Se apagó, como la sonrisa de tus ojos.
Cegados por el ego, y consumidos por la sórdida esperanza, lo buscamos como locos.
Nos llevó todo una vida,  buscarlo no era la solución, latía dentro

1 comentario:

  1. gracias por tu comentario!
    Por cierto,todo lo que escribes..una pasada!

    ResponderEliminar